Biografía de Arvo Pärt 

 


Nace en 1935 en Estonia. Convencido que la sabiduría radica en la reducción, cree que la obra más contemporánea es aquélla que ofrece una solución correcta más clara. Según él, el arte tiene que ver con aspectos eternos y no sólo con los trasiegos del día a día. Por lo tanto, si se quiere llegar al núcleo de una obra musical, sea del tipo que sea, no se puede pasar por alto el proceso de reducción, o sea que hay que despojarnos de nuestro lastre: armonía, polifonía, orquestación.

A los 7 años empieza el aprendizaje de la música en su ciudad natal de Paide. En la universidad de Talin, la capital de Estonia, estudió composición, compaginando los estudios con el trabajo en la radio, como ingeniero de sonido. Eso le permitió estar al corriente de las tendencias musicales occidentales. Cosa bien difícil en su país, que sufría, en aquellos largos años de comunismo, el aislamiento cultural y económico propio del régimen soviético.

Sus primeras composiciones son de un tono neoclásico, pero desde el comienzo ya se advierte una tendencia personal a la claridad y austeridad.

Hizo música por escena, y tuvo encargos de música para filmes. Cuando en 1963 se graduó, ya era considerado como un compositor profesional.

El estreno de "Nekrologie", primera obra compuesta en Estonia utilizando la técnica dodecafónica o serial, lo dio a conocer en todo el país. Siguieron otras obras en el mismo estilo.

En 1968 estrenó su obra "Credo" para coro mixto y piano. Esta obra marca un punto culminante desde el punto de vista de vanguardia. Pero provocó una gran polémica, y estuvo prohibida, por su texto: "Creo a Jesucristo". Eso llevó al autor a un silencio voluntario, provocado por su estado de desesperación. Pero también le sirvió para entrar en la meditación y contemplación.

Entonces se centró en el estudio del gregoriano y de la música de los siglos XIII al XVI en Europa. Y eso le provocó la decisión de buscar la pobreza en la REDUCCIÓN. Así crea su propio estilo que llama "tintinnaboli" que equivale al sonido de las campanas. Sus características son la armonía simple, sin ornamentos, donde es manifiesta la influencia de la música antigua. Otra característica es que muy frecuentemente se basa en textos sagrados.

Pärt ha afirmado que su música es similar a la luz que pasa a través de un prisma: eso quiere decir que puede tener un significado distinto para cada oyente, ya que crea un espectro de experiencias musicales, que es como un luminoso "arco iris".